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sábado, 13 de octubre de 2012

Articulo en Consumer "ocho mitos en primeros auxilios"

Recientemente, en los medios de comunicación se han publicado diferentes artículos acerca de mitos en primeros auxilios. La verdad es que todavía asusta ver como alguien, con toda su buena voluntad, golpea la espalda de un atragantado... De todos ellos, se ha escogido este, por el seguimiento que tiene la revista Consumer, publicado por Eroski.

El artículo original, lo puedes leer pinchando en este enlace. No obstante, si quieres puedes seguir leyendo:

1. Primeros auxilios en quemaduras: ¿dentífrico, mantequilla y clara de huevo?
Ante una quemadura, una costumbre frecuente es aplicar dentífrico en la zona lesionada. Es posible que esta idea surja del efecto refrescante que aporta la pasta, pero se trata de una falsa mejoría perniciosa por sus consecuencias, ya que la pasta de dientes es abrasiva y agrava la lesión. Tampoco debe aplicarse aceite o mantequilla, ya que ensucia la herida y puede empeorar las cicatrices posteriores.
Otro mito es el de aplicar clara de huevo a la quemadura con la creencia de que acelera la cicatrización gracias al colágeno. En primer lugar, la clara de huevo no contiene colágeno sino proteínas (albúmina). Si se emplea sobre una quemadura, queda pegada a la piel y dificulta la limpieza del lecho de la herida. Por otra parte, con esta práctica lo que se hace es dar nutrientes a las bacterias que colonizan la piel y facilitar las infecciones.
Ante una quemadura, lo mejor es aplicar agua fría (no hielo) y cubrir la zona con un pañuelo limpio o mejor, un apósito estéril (gasa). Si la quemadura no es grave y la piel está solo enrojecida, bastará un antiinflamatorio tópico. Si hay heridas o ampollas, consultar a un servicio médico.

2. "Hemorragia nasal: echar la cabeza hacia atrás"
Echar la cabeza hacia atrás ante una hemorragia nasal no detiene el sangrado. Lo que ocurre es que la sangre, en lugar de salir por el orificio nasal, se dirige a la parte posterior de la nariz y va hacia la garganta y la boca. De hecho, hay que hacer lo contrario. Para detener la hemorragia, hay que inclinar la cabeza hacia delante presionando la zona lateral del lado de la nariz que sangra, justo en la zona en que termina el hueso y empieza la zona carnosa. La presión debe ser firme y continua durante diez minutos. Si se aplica un poco de frío en la zona, que tiene un efecto vasoconstrictor, también puede resultar útil.

3. "Golpear la espalda ante un atragantamiento "
Es una práctica casi instintiva. No obstante, esta acción tan bien intencionada puede ser desacertada ya que puede favorecer la impactación del cuerpo extraño y empeorar la obstrucción de las vías aéreas. Ante esta contingencia debe practicarse la denominada maniobra de Heimlich, que consiste en colocarse detrás del afectado y rodearlo con los brazos para hacer una compresión por debajo de la boca del estómago. De esta manera, se impulsa de forma brusca el aire hacia arriba, de modo que facilita la expulsión del cuerpo extraño.

4. "Provocar el vómito ante una intoxicación"
A pesar de que es cierto que el vómito puede facilitar la eliminación del tóxico, no siempre es recomendable. Si la sustancia que se ha ingerido es corrosiva (lejía, amoniaco, etc.), devolver es contraproducente ya que lesionará la parte alta del tubo digestivo. También hay que ser muy prudentes al provocar el vómito en una persona semiinconsciente, porque pueden producirse aspiraciones del contenido gástrico hacia las vías respiratorias.

5. "Sujetar a las víctimas de convulsiones"
En un ataque o crisis convulsiva se producen movimientos no controlados de las extremidades que pueden ser relativamente violentos. Si se sujeta con fuerza al afectado para evitarlos, se corre el riesgo de provocar lesiones a quien sufre las convulsiones. Además, la inmovilización no acorta el ataque ni reduce los efectos. De la misma manera, está contraindicado intentar introducir un objeto en la boca para evitar que se muerda la lengua y administrar medicamentos orales, aunque sean antiepilépticos.
Ante una crisis convulsiva, hay que sujetar con suavidad al individuo para evitar que se lesione y amortiguar la cabeza y voltearlo de costado para impedir que, en caso de vómito, se produzca una aspiración hacia los pulmones. Al intentar introducir un objeto en la boca para imposibilitar que se muerda, además de lesionar al afectado, se corre el riesgo de sufrir una mordedura involuntaria.

6. "Succionar el veneno en caso de mordedura de serpiente"
¡Quién no lo ha visto en una película! La idea de que hay que succionar el veneno de una mordedura de serpiente está muy arraigada. Pero lo cierto es que lo idóneo es no manipular demasiado la zona para no provocar lesiones más importantes. En la mordedura, además del veneno, suelen inocularse sustancias que lesionan los tejidos circundantes que facilitan la propagación del tóxico.
Por este motivo, no hay que efectuar cortes y, en caso de succionar el veneno (medida muy controvertida según distintos especialistas), debe hacerse con mucho cuidado ya que puede ser peligrosa para la persona que la efectúa porque, si tiene alguna lesión en la cavidad bucal, podría absorber la toxina. Tampoco deben practicarse torniquetes para evitar que el veneno se distribuya por el organismo, ya que esto puede comprometer el riego sanguíneo de la herida y empeorarla.
En estos casos, lo adecuado es presionar de forma suave la herida para hacer brotar la sangre, inmovilizar el miembro afectado y procurar que se mantenga quieto y tranquilo, ya que el ejercicio y la ansiedad aumentan el riego sanguíneo y hace que el veneno se difunda con mayor rapidez.

7. "Poner un filete sobre una contusión"
Otro remedio "de película" es colocar un filete sobre un ojo morado u otro tipo de contusión. En este caso, el efecto beneficioso se produce solo por el frío, sin que intervengan para nada los componentes de la carne. El filete ayudaría a aplicar mejor el frío, ya que se adapta mejor a la zona afectada. Pero puestos a utilizar remedios caseros, es más higiénico y económico colocar una bolsa de guisantes congelados.

8. "Orinar sobre la picadura de medusa"
No está demostrado que funcione. En caso de picadura, de entrada, el agua salada puede ser un buen remedio para lavar la zona y calmar un poco el escozor. Es importante no aplicar agua dulce, ya que rompe las células urticariantes, lo que puede provocar una mayor liberación de toxina. El frío local (un pañuelo con unos cubitos de hielo) también atenúa las molestias, aunque no es conveniente darlo de forma directa. Una solución de vinagre al 50% o amoniaco puede ser efectiva para desactivar la acción de la toxina.


sábado, 21 de julio de 2012

La Protección Civil como prevención de desastres.

En el blog de los compañeros Abuelos Cebolletas, han publicado una entrada bastante interesante acerca de lo que representa Protección Civil, y que te copiamos a continuación. El original, lo puedes leer pinchando en el siguiente enlace. Está redactado por Nieves Guitián, Geóloga y Vicepresidenta de la Federación Europea de Geólogos, además de ser Ex-directora de la Escuela Nacional de Protección Civil. Muchas gracias por la entrada Abuelos Cebolleta:

"La seguridad de las personas, de los bienes y del medio ambiente, es uno de los pilares fundamentales del estado de derecho. En muchas ocasiones la seguridad se basa en la educación del propio ciudadano que, con una actitud responsable, puede evitar tragedias como los accidentes de tráfico o los incendios forestales. También la educación es el arma más poderosa de toda sociedad avanzada para conseguir el respeto de unos hacia otros y cambiar las actitudes prepotentes o machistas por comportamientos civilizados. Esta base educacional es la raíz común de problemas aparentemente tan diversos como la seguridad de muchas mujeres o los accidentes de tráfico.

La protección civil es una de las ideas más antiguas de la humanidad, pues ya en Atapuerca, según Bermúdez de Castro, había abuelas que cuidaban de los nietos, y jugaban un papel muy importante para perpetuar la especie y conseguir mayores tasas de crecimiento demográfico. Sin embargo, muchas personas sólo saben de la existencia de la protección civil porque en las fiestas del pueblo o localidad, ven a unos señores con unos atuendos de colores vivos (naranja y azul) en donde se puede leer "Protección Civil".
  
La Protección Civil es, para entendernos, la gestión de emergencias, pero a mí me gusta más hablar de protección civil porque en realidad transmite un concepto mucho más interesante y profundo. En realidad, es la seguridad de las personas, bienes y del medio ambiente. Seguridad que, en primer lugar, parte de la prevención, que va ligada a la educación, no podríamos ser evolucionados. Actuar cuando el accidente o catástrofe ya se ha desatado, no es más que ir a salvar lo que se pueda cuando ya no tiene remedio. Construir donde puede haber terremotos sin una norma sismorresistente o con materiales inadecuados; o donde puede haber riadas periódicamente; o donde existen otros riesgos tecnológicos que pueden provocar desastres, sin poner las barreras adecuadas, es ante todo, hacer unas inadecuada política de prevención, la cual culminará necesariamente, tarde o temprano, en catástrofe, como se ha demostrado muchas veces en la historia de la humanidad.
  
Posteriormente a la prevención, tenemos la planificación, como etapa en la que, conociendo y valorando los riesgos existentes, debemos planificarlo todo para que, si ocurre algo, se pueda actuar de la forma en la que se aporte la máxima seguridad a los ciudadanos y a toda la sociedad, con sus estructuras incluidas. En algunos casos, hay redes de alerta que ayudan a anticiparse al posible daño.
  
Siguiendo con el ciclo, en caso de que ocurriese alguna desgracia, será la fase de intervención la que disponga de los medios humanos y materiales para mitigar los daños, con la rehabilitación y reconstrucción posteriores. El 112 que todos conocemos es principalmente un instrumento para actuar más rápido y mejorar la coordinación durante la intervención.
  
Todo eso es la protección civil. Pero volviendo a la prevención que es la gran clave de la seguridad de todos, cuando hay concentraciones humanas, como ocurre en fiestas o eventos, estadios, centros comerciales y demás instalaciones, resulta fundamental disponer de un plan preparado para prevenir posibles daños. En este sentido, las administraciones locales deben contar con dispositivos de prevención. Para ello, se dotan de voluntarios de protección civil, personas que no perciben retribución alguna por su trabajo para la comunidad, y a los que todos les debemos tanto.
  
Muchos municipios de la Comunidad de Madrid disponen de su sistema de protección civil, creando además redes de personas que no sólo están ahí para cuando hay un problema, sino que asesoran en prevención, dan charlas en colegios motivando y sembrando responsabilidad en los jóvenes y, además, ayudan a instituciones como albergues sociales, residencias para mayores, hospitales, colegios...a tener unos planes anti-incendios, a hacer simulacros, etc...En definitiva, ayudan a mejorar la seguridad de todos.

El valor económico y social del voluntariado de protección civil es inmenso. Se trata de personas que conocen bien su zona y que, por su cercanía, pueden actuar con más rapidez frente a la emergencia. Además, actúan como buenos profesionales en múltiples circunstancias y, lo más importante, ponen su máximo empeño en que haya una mayor cultura de la seguridad dada su proximidad a los ciudadanos.

Sirvan estas líneas para agradecer a los más de 60.000 voluntarios de protección civil que hay en nuestro país, su magnífica labor de prevención. ¡Cuántas veces no ha habido noticia gracias a vuestro trabajo!

La educación para la prevención nos atañe a todos y no nos podemos permitir la pérdida de ninguna vida por imprudencia o desconocimiento del riesgo. Todos en algún momento podemos ser voluntarios, inyectando sensatez o manifestando nuestra convicción en la prudencia y en la madurez como valores a defender en nuestras acciones. 

Nieves Sánchez Guitián

Vicepresidenta de la Federación Europea de Geólogos

Ex directora de la Escuela Nacional de Protección Civil"